El COVID 19 es la enfermedad causada por el coronavirus conocido como SARS-CoV-2. Una epidemia que logro convertirse en una pandemia mundial, surgió en un centro de fabricación y transporte densamente poblado en el centro de China y desde entonces se ha extendido a otros 29 países y regiones (a partir del 20 de febrero de 2020), transmitida por el Año Nuevo chino Viaje internacional.
Esta es una problemática que nadie previó. La cancelación de viajes, el aislamiento, las compras de pánico, el cierre de fábricas, los cambios en las líneas de producción, la saturación de los servicios de salud o el incremento excesivo del desempleo no estaban en los planes de gobiernos ni empresas. En el apartado de riesgos de ningún reporte empresarial se contemplaba la posibilidad de una pandemia de la magnitud que se ha presentado en la actualidad.

Variantes de COVID 19
Los virus cambian constantemente a través de la mutación. Cuando un virus tiene una o más mutaciones nuevas, se denomina una variante del virus original. Actualmente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades identificaron como preocupantes dos variantes del virus (SARS-CoV-2) que causa la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19).
- Delta
Esta variante es casi dos veces más contagiosa que las variantes anteriores y puede causar una enfermedad más grave. El mayor riesgo de trasmisión se da entre las personas no vacunadas. Las personas que tienen el esquema completo de vacunación pueden contraer infecciones posvacunación y trasmitir el virus a otras personas. Sin embargo, parece que las personas vacunadas trasmiten la COVID-19 durante un período más breve que aquellas que no están vacunadas. Aunque las investigaciones sugieren que las vacunas contra la COVID-19 son levemente menos eficaces contra la variante delta, parece que las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, de Moderna y de Janssen de Johnson & Johnson ofrecen protección frente a las formas graves de la enfermedad.
- Ómicron
Esta variante podría propagarse con más facilidad que otras variantes, incluso la delta. Sin embargo, aún no está claro si la variante ómicron causa una enfermedad más grave. Se espera que las personas que tienen el esquema completo de vacunación puedan contraer infecciones posvacunación y trasmitir el virus a otras personas. Sin embargo, se espera que las vacunas contra la COVID-19 sean eficaces para prevenir la forma grave de la enfermedad. Esta variante también reduce la eficacia de algunos tratamientos con anticuerpos monoclonales.
¡Vacúnate!
Las vacunas deben pasan por fases de estudio clínico antes de que puedan ser aprobadas por los países para su uso en la población, como es el caso de las que se desarrollan actualmente contra el COVID-19. Los ensayos tienen el objetivo garantizar la seguridad y la capacidad de la vacuna para proteger contra cualquier enfermedad.
Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha autorizado seis vacunas que se encuentran en su lista para uso de emergencia, que afirman, han demostrado ser seguras y eficaces para prevenir una enfermedad grave de COVID-19.
¿Qué vacunas hay?
- Pfizer/BioNTech
Desarrollada por el gigante estadounidense Pfizer y el laboratorio alemán BioNTech, se basa en la tecnología del ARN mensajero. Según el propio laboratorio, esta vacuna tiene una efectividad del 95 por ciento para prevenir un cuadro clínico grave y la muerte a causa del COVID. Son necesarias dos dosis.
- AstraZeneca/Oxford
Dos recientes investigaciones, aún en revisión, han mostrado que las dos dosis de esta vacuna tienen una efectividad del 60 por ciento contra una infección sintomática y 93 por ciento contra la hospitalización causada por la variante Delta. Las personas con este biológico tienen sólo un 7 por ciento de riesgo de terminar en el hospital.
- Sputnik V
La revista médica The Lancet publicó a principios de años que la Sputnik V tiene una eficacia de 91.6 por ciento frente al COVID-19 en sus manifestaciones sintomaticas. Sin embargo, un último análisis sorprendió a la comunidad científica y a la humanidad resultando ser mucho mejor de lo que se creía, al arrojar una eficacia del 97.6 por ciento.
- Sinovac
El uso de emergencia de la vacuna china Sinovac fue aprobado por México el pasado 10 de febrero. Esta requiere dos aplicaciones. Está basada en la técnica del virus desactivado. Se requieren de dos dosis.
La efectividad de este antígeno arrojó 51 por ciento contra la enfermedad sintomática y demostró un 100 por ciento de efectividad en casos graves que requieran hospitalización o que conlleven la muerte. Es decir, que si te aplicaste esta dosis no corres riesgo de terminar en el hospital.
- CanSino
Esta vacuna, desarrollada por el Instituto de Biotecnología de Beijing y la farmacéutica china CanSino Biologics, reportó para su autorización en México una efectividad del 65 por ciento para casos sintomáticos, y del 90 por ciento para casos moderados y severos. Quienes hayan recibido esta dosis tienen sólo un 10 por ciento de probabilidad de ser hospitalizados.
- Moderna
De acuerdo con estudios publicados por la Fundación Femeba, la dosis de Moderna arrojó 94 por ciento de efectividad contra la hospitalización por COVID-19 entre adultos completamente vacunados. Moderna es una empresa estadounidense de biotecnología y farmacéutica que investiga y desarrolla medicamentos. Su vacuna contra el coronavirus también se conoce como mRNA-1273.

2022 ¿Regreso a la nueva normalidad?
A inicios del año 2022 las escuelas, empresas y negocios comenzaron a volver a lo que es la nueva normalidad, se han implementado una mezcla de modalidades entre lo presencial y lo hibrido. En ambas se ha utilizado el regreso del 50% de personas formando bloques de asistencia, donde ese porcentaje trabaja desde la escuela/trabajo y la otra parte desde casa como se había manejado desde 2020.
Para este regreso además de vacunarte debes de seguir las medidas sanitarias que hemos conocido a lo largo de la pandemia, aquí te mencionamos algunas.
Medidas de Higiene para el regreso presencial
1.Solución de desinfección y sanitización en el área laboral.
Una de las principales preocupaciones con la pandemia Covid-19 es en dónde ponemos las manos, a quien saludamos de mano, esto se debe a que una de las principales formas de contagio es a través del contacto físico, y mediante esto llevamos bacterias y virus hacia nuestra boca, ojos, narices que son los puntos de entrada comunes de una infección, así es señalado por doctores etc.
En el regreso a las actividades laborales visualizamos éste como un alto riesgo en el uso cotidiano de equipo de oficina como laptops, teclado, mouse, tabletas, celulares y diversos accesorios de oficina que tenemos en nuestros escritorios y áreas de trabajo. Sugerimos limpieza y desinfección de los materiales ya mencionados, antes y después de utilizarlos.
2. Solución de toma de temperatura
Incluso en ésta “Nueva Normalidad” será fundamental para prevención de Covid-19, o cualquier otra enfermedad contagiosa (que pueda presentar complicaciones de alto riesgo si se llegase a contraer este virus), detectar personas enfermas o que se presenten al área de trabajo con fiebre que significa siempre un proceso infeccioso y su sistema inmunológico se encuentra débil y mas propenso a contagiarse. El chequeo de temperatura correctamente debe hacerse de manera ágil y automática y esto simplificará mucho los accesos de manera oportuna sobre todo en Fábricas, Aeropuertos, Estaciones, Empresas, entre otros.
3. Uso de cubre boca y careta.
De acuerdo con la Organización Mundial de Salud el uso de cubrebocas o mascarillas faciales forma parte de un conjunto integral de medidas de prevención y control que pueden limitar la propagación de determinadas enfermedades respiratorias causadas por virus, en particular el COVID-19. También sirven para proteger a las personas sanas (cuando estas entran en contacto con una persona infectada) o para el control de fuentes (si una persona infectada la utiliza para no contagiar a otros).
Existen dos tipos de mascarillas, las cuales son las siguientes:
•Mascarilla médica. Están deben estar certificadas de conformidad con normas internacionales o nacionales. Son diseñadas para usarse una sola vez, se caracteriza por una filtración inicial (como mínimo un 95% de las gotículas), respirabilidad y, si es necesario, resistencia a líquidos corporales.
•Mascarillas higiénicas (es decir, no médicas; también llamadas de tela) están hechas de una variedad de telas tejidas o sin tejer de materiales como el polipropileno. Pueden confeccionarse con distintas combinaciones de telas, capas y formas. No hay un diseño, selección del material ni forma que sean únicos. Por lo que la combinación ilimitada de telas y materiales da lugar a una filtración y respirabilidad variables.
¿Quiénes deben de usar cubrebocas?
•Personas que tengan algún síntoma de gripe. (Fiebre, dolor de cabeza, cuerpo cortado)
•Personas que viven o atienden a un enfermo con síntomas de gripe u otro padecimiento.
•Personas que tienen la necesidad estar en lugares muy concurridos como: transporte público, centros comerciales, mercados, estadios, iglesias, elevadores, entre otros.
•Personas con cuadro gripa.
•Personas que se encuentran en una Reunión.
Uso correcto de cubreboca.
•Extrae el cubrebocas de su empaque por las tiras.
•Ajústa la mascarilla o cubre-bocas a tu cara de tal manera que no queden aberturas por los lados.
•La Mascarilla o cubre-bocas te debe cubrir boca, nariz y barbilla.
•Evita tocarlo.
•Lávate las manos antes y después de quitarte el cubre-bocas.
•Retírate la mascarilla por las tiras que se colocan detrás de las orejas o de la cabeza.
•Una vez retirada, mantén el cubre-bocas alejado de tu cara.
• Si es una mascarilla de tela, lávala con jabón o detergente preferentemente con agua caliente. Una vez limpia y seca, guárdala en una bolsa de plástico limpia y de cierre fácil.

Otras medidas de prevención esenciales son las siguientes.
•Lávate las manos con frecuencia.
•Usa agua y jabón o un desinfectante de manos a base de alcohol.
•Mantén una distancia de seguridad con personas que tosan o estornuden.
•Utiliza mascarilla cuando no sea posible mantener el distanciamiento físico.
•No te toques los ojos, la nariz ni la boca.
•Cuando tosas o estornudes, cúbrete la nariz y la boca con el codo flexionado o con un pañuelo.
•Si no te encuentras bien, quédate en casa.
•Evite salir a menos que sea necesario para evitar aglomeraciones.
No existe un tratamiento específico para tratar con este virus, solo se indican medicamentos para aliviar los síntomas, y tratar de sobrellevarlo, incluso maneras de evitar el contagio.
Sin embargo, hay que recordar que nos encontramos en temporada de influenza, por lo que, si presenta síntomas de enfermedad respiratoria con datos de alarma como dificultad para respirar, acuda a recibir atención médica.